La senzillesa és sinònim de ser persona
"
me fui una y otra vez
de los lugares felices
pensando que lo simple
era simple
porque le faltaba algo"
@niamartinez
de los lugares felices
pensando que lo simple
era simple
porque le faltaba algo"
@niamartinez
La belleza de lo sencillo no se esconde, no está oculta, brilla más que la bisutería barata y pretenciosa. Lo sencillo ni se crea ni se destruye, se transforma. Siempre acabo aprendiendo una lección y eso me gusta y a la vez que me asusta. Porque encontrar algo tan “sencillamente valioso” le da miedo a cualquiera.
Recordé que me escribí hace casi tres meses algo que decía “cóseme el alma, destrípame la vida”.
Iba dirigido a mi misma pero hoy lo puedo compartir. Me lo escribí para cuando
tuviera dudas de lo que quiero, aunque ahora no son dudas lo que me hacen
decirme o decirte esas seis palabras. Me vino bien recordar que destriparme la
vida es lo mejor que me podía pasar pero que iba(s) a coserme el alma no me lo
esperaba. Punto por punto, empezando hoy y terminando a saber cuándo, como si
de la Sagrada Familia se tratara.
Porque no, no soy una obra sencilla, soy compleja y presento
contratiempos, pero aun estando sin acabar o incompleta, me sale solo ser
bonita (sobre todo si tu me sonríes). Y no, no es tarea tuya coserme, pero se
que encontrarás la manera de que no pierda el hilo.
Tú, tan sencillo, yo tan acelerada pidiendo paz y
guerra; guerra de esas en las que sacas la bandera blanca al micro-segundo de
empezarla. No sé ni porqué la declaro y al instante, con dos besos y un abrazo
ya pido clemencia. Con un chiste malo se firma la paz y se reafirma el “match”.
Saber que quiero ser y estar, que quiero despeinarme,
que quiero tardes de Netflix y sofá, de libros; que quiero correr para pillar
un autobús y conducir de madrugada para llevarte al aeropuerto (una vez cada
muuuucho tiempo porfi). Que quiero enamorarme
de las letras de Los Chikos y que odies mi reggaetón de viajes, a medias.
Sólo soy eso que ves cada vez que me das los buenos días
con una sonrisa como las de una mañana de Navidad abriendo regalos, soy esa nena indefensa que necesita soñar
dormir cinco minutitos más siempre. La que se pone la armadura tan rápido que
no da tiempo a que exista el problema que ya está intentando resolverlo y que
carga con mochilas que, seguramente, no sean suyas pero que aprenderá a dejar
ir. Has conseguido que pesen menos, que los nudos en la espalda se cambien por vainilla,
besos y risas.
Y que ese miedo del que hablaba al principio no exista,
de hecho, lo lavó el primer baño a la piscina hicimos juntos, pero no
revueltos. O también lo puede haber limpiado una lavadora puesta sin tender.
Nos quiero así, sencillos y complejos, despeinados y
risueños: felices. Haciéndonos bien
cuando el mundo va mal. Siendo dos supernovas que se atraen y son capaces de
crear energía desafiando la física.
Se me acaba de ocurrir algo: ¿apadrinamos una estrella?❤
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